Turismo

Europa en invierno

Miércoles, 17 Febrero 2016 - 5:52pm

La mayoría de las personas viajan a Europa en primavera o verano, por el clima. Nosotros decidimos hacerlo al final del otoño y principios del invierno. Y se sorprenderán al saber que tiene su encanto. Además, lo hicimos de una manera poco tradicional, en lugar de ir directamente a nuestro destino, que en este caso era Alemania, lo hicimos viajando a un lugar más lejano. Y la experiencia fue maravillosa.

Turkish Airlines

Para los que viajamos con presupuesto, encontrar mejores precios es un incentivo. Recientemente la aerolínea Turkish Airlines, reinauguró sus ruta desde Miami y ofrecía unas tarifas extraordinarias… menos de 700 dólares por un viaje de ida y vuelta a Frankfurt vía Estambul, y lo aprovechamos. Tuvimos la oportunidad de hacer un upgrade y viajar en “Business Class” y les podemos decir que la experiencia fue inolvidable. Una atención fuera de serie, comodidad absoluta, un chef a bordo que se asegura de la calidad de las comidas y las bebidas que se ofrecen y un menú que va de lo sencillo a lo más sofisticado. Pero quizás lo mejor sea el orgullo de la tripulación en saber que están ofreciendo un servicio excelente y con esmero. La aerolínea bandera de Turquía, con más de 300 aviones y conexiones a todas partes de Europa, Asia y África, ofrece una opción interesante para los viajeros. Eso sin contar que el Business Lounge de Estambul es un paraíso que deleita la vista y el gusto.

Frankfurt.

Después del vuelo, que pareció más corto de lo que fue y una corta escala en Estambul, viajamos a Frankfurt y llegamos a Alemania en la noche. Con precisión alemana, retiramos el vehículo que ya habíamos reservado desde Estados Unidos, les recomendamos hacerlo así para aprovechar las ofertas, y que no se olviden de pedirlo con su GPS, para poder orientarse en las autopistas y carreteras de Europa. Para una visita corta, en esa época, es inevitable visitar los Weihnachtsmarkt, o Mercados Navideños, que ofrecen música, comida, recuerdos y dos cosas que no pueden faltar, unas salchichas, y Glühwein o vino caliente, que es algo que no puede faltar en su visita. El frío de 30 grados Farenheit, la lluvia o los copos de nieve se sienten más agradables con el calor del vino en el cuerpo. El ambiente del mercado es maravilloso, la alegría, la gente y el ruido.

Vallendar, Kolhn y Luxemburgo

Nuestra idea era viajar por las carreteras, visitar un Santuario de la Virgen con un significado especial para nosotros y conocer pueblos y ciudades de la zona. Y de ser posible, pues llegar a otro país, que en Europa requiere a veces conducir solo unas horas.

En Vallendar, Schoenstatt y Kolhn (Colonia), nos hospedamos en pequeños hoteles. Algunos los reservamos en Miami, pero otros simplemente los buscamos por Internet el día anterior y las ofertas, por la época del año, estaban a la orden del día. En Colonia, por ejemplo, nos hospedamos en un Hotel de la cadena Best Western que resultó ser una maravilla, a 10 minutos del centro en automóvil. Nos estacionamos en un edificio cercano y caminamos por otro mercado de navidad hasta llegar al Domo, la Catedral de Colonia, un impresionante edificio, también con su mercado navideño, comidas y disfrute. El frío y la lluvia no fueron impedimentos.

De Kolhn viajamos por carretera a Luxemburgo. Habíamos buscado una hostería en las afueras, y resultó ser un regalo de Dios. Un hotel familiar, con su dueña, su hija, sus amigos, solo 7 u 8 habitaciones para tres huéspedes. Excelente comida, atención increíble y risas, muchas risas. Y eso que no somos expertos en Alemán, Francés o Luxemburgués, pero casi todo el mundo habla algo de Inglés.

Luxemburgo es precioso, no solo la ciudad, los alrededores, las casas, el campo. Puede enamorarse uno de ese pequeño pero muy rico  país.

Y de allí, volvimos por carretera a Frankfurt para tomar el avión de regreso a Estambul y la parada final de nuestro viaje en una de las ciudades más impresionantes de Europa.

Estambul

Nos quedamos en un hotel cercano al aeropuerto. Como no hablamos turco, decidimos contratar un tour para conocer la ciudad y nos tocó la fortuna de un guía extraordinario que hablaba un perfecto español. Nos llevó al Hipódromo, a la Hagia Sofía, a la Mezquita Azul y al Bazar. No podemos relatar las maravillas de esos lugares sino tan solo decirles que tienen que ir, que tienen que verlos, que tienen que experimentarlos para sentir su majestuosidad. Y los turcos saben recibir a los visitantes, lo hacen con profesionalismo y calidad.

Y en la tarde fuimos a un paseo por el Bósforo, en un barco que muestra la parte europea y la asiática de una ciudad impresionante. Estambul es encantador y su vida social y nocturna es impresionante. Eso sí, no alquile un vehículo, manejar en Estambul, con sus calles estrechas en algunos sectores y el tráfico, es algo solo para los que viven allí.

Y al día siguiente el regreso.

De nuevo el Business Lounge de Turkish Airlines con sus salas de juego, masajes, lecturas, comidas y bebidas.

Y un vuelo lleno de atenciones.

Una experiencia maravillosa.

Ir a Europa en invierno, también vale la pena.

 

@TK_US

Instagram: turkishairlines

Belsay Hennig

Gustavo Mendez

Texto y fotos

CG Latin Magazine
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